Consideraciones Generales de la IX Jornada de Forokoop

Hay que diferenciar los conceptos diferencia, pluralidad, diversidad del concepto desigualdad que corresponde a una invención culturales, una convección que se acepta como algo “normal” .

La desigualdad poco o nada tiene que ver con la naturaleza humana. Es un fenómeno que se da más en unas culturas que en otras y tienen sus propias reglas según las sensibilidades y biografias históricas
Las diferencias biológicas naturales son altamente beneficiosas para la vida, para el género humano y su desarrollo tanto individual como social, pero la desigualdades en el acceso a los bienes, conocimientos, derechos y servicios es perniciosa, incluso para el individuo que goce de sus privilegios.

El tamaño de las comunidades puede ser uno de los aspectos que influyen en la presencia de las desigualdades y en su magnitud, aunque hay matices en otras intervenciones que abundan en el modelo social, en la ideología y el sesgo cultural más que las dimensiones de las comunidades. La globalización ha unificado todo menos la humanización.
Una globalización, que puede entenderse como lo local sin fronteras, donde se tengan en cuenta aspectos humanistas, solidarias ecológicas etc. En este aspecto se menciona que los parámetros de medición son esenciales. Lo que no se evalúa se devalúa o, peor aún, se ignora.
Hay que comenzar por modificar la mirada previa y analizar la realidad. Sin prejuicios ideológicos ni culturales. Aprendemos mirando al pasado pero vivimos proyectando la mirada hacia el futuro.

Necesitamos hacer una crítica de la actualidad pero debemos proyectarnos hacia una utopía (no quimera) que nos traslade en brazos de la imaginación y retornemos al presente para comenzar a construir una nueva realidad, un nuevo mundo.

La mirada previa parte de un ejercicio de catarsis social. Hay una componente muy acusada de hipocresía en instituciones, naciones, gobiernos, intelectuales y personas que nos distorsiona la realidad. Tenemos que denunciar y castigar malas prácticas porque la impunidad impulsa más que ningún otro factor la injusticia.

La realidad de las desigualdades es una constante universal lo que nos lleva a pensar en acciones que sean globales y a todos los niveles. Es el reto de una revolución pacífica en espera de compromiso y pasión por el logro de un mundo mejor.

• Eliminar los paraísos fiscales.
• Imponer las etiquetas éticas.
• Perseguir a los evasores y castigarles con el mismo rigor que a los terroristas por robar a los pobres y condenarlos a la tortura del desempleo y a la violencia de la marginación social.
• La desigualdad social y económica raramente son consideradas como problema político (incluso se banaliza sobre su gravedad y dramatismo culpando al pobre de su situación). La pobreza es tolerada y la marginación ocultada para que la imagen social del estatuo quo.
Los establecidos en el poder, sea religioso, ideológico o político claman en la oposición por la lacra de la pobreza, se erigen en paladines de los más necesitados pero cuando gobiernan se desentienden de ellos.

Desigualdad de género

Las tareas asignadas por la cultura, por la costumbre a las mujeres se retribuyen y se reconocen menos no porque sean menos importantes o profesionales sino porque los realiza la mujer.
Hay instituciones milenarias que conservan vigentes discriminaciones que atentan contra los derechos humanos sin que por ello se retraigan a la hora de moralizar o dictar normas éticas.
La desigualdad de género está presente antes incluso del nacimiento. En nuestra generación faltan según estimaciones contrastadas 100 millones de niñas en el mundo.
Incluso la misma ciencia aplicada es tendenciosa. Cuando los científicos espaciales solo han sido capaces de diseñar pañales eficientes al tratar el problema de los astronautas a pesar de una realidad presente entre los humanos desde el principio de los tiempos pero “era cosa de las mujeres” .

Desigualdades económicas

Según el Fondo Monetario Internacional la desigualdad (medida por el índice Gini) genera crecimiento en el PIB. Por cada punto de incremento de la desigualdad se incrementa 0.6 el PIB. ¿Cómo contrarestamos este dato que orienta las decisiones de políticos y banqueros?

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