EH Bildu, situación económica y social actual

Entrevistamos a la portavoz del Grupo EH Bildu en el Parlamento Vasco, Maddalen Iriarte, para conocer su opinión sobre la situación económica y social actual y las propuestas de su Grupo al respecto. Asegura que han conseguido que, este año, uno de los aspectos sobre los que gira el debate presupuestario sea la calidad del empleo, la dignificación de los y las trabajadoras y la transición hacia modelos de empresa más justos social y económicamente.

 

¿Cómo ve la situación económica y social actual?

Los índices de desigualdad, de precariedad laboral y de exclusión social que tenemos hoy en día en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa no son asumibles para una sociedad avanzada. A pesar de que hay quienes quieren hacernos creer que hemos salido de la crisis económica, lo cierto es que ese periodo ha cambiado nuestra sociedad de una forma estructural. Nos hemos acostumbrado a los sueldos mileuristas, que antes nos escandalizaban. Nos hemos acostumbrado a los EREs, a los despidos, a las fábricas que cierran, a las zonas degradadas por el deterioro de esa industria vasca que ha sido el pilar de nuestro crecimiento económico. Ahora, nos hemos habituado a que las empresas en las que trabajamos estén en riesgo permanente, a la inestabilidad familiar por la falta de seguridad económica, a mandar a nuestros hijos e hijas al extranjero a vivir con sueldos precarios, y a que no puedan volver, porque aquí no encuentran un empleo. Son estas y tantas otras situaciones de nuestra vida diaria las que evidencian que existe un cambio en los cimientos de nuestro sistema económico y social, y que el desequilibrio y la desigualdad se han instalado en nuestra sociedad.

Lo que no podemos hacer es negar esa realidad y, menos aún, conformarnos con ella y asumirla. Contamos con los recursos suficientes para corregir la situación y erradicarla, pero, las personas, hasta el día de hoy, no han sido la prioridad, sino el objetivo de los recortes. Han sido el recurso de la mayoría de las administraciones y del sistema económico actual para trasladar la riqueza generada hacia un interés que habita lejos del bien común.

Nuestra prioridad debe ser garantizar una vida digna a todas las personas y esto implica, necesariamente, garantizar sus derechos, reconstruyendo y ampliando el estado de bienestar, una garantía que debe establecerse desde un sector público fuerte que sea tractor de los demás sectores económicos y sociales.

 

La recuperación económica ¿está llegando al conjunto de la ciudadanía vasca?

Como decía, hay un intento de trasladar una falsa idea general de recuperación, cuando la realidad es que en las familias vascas, y en el mundo laboral, se ha asentado una inestabilidad económica con la que convivimos en el día a día. Durante las últimas legislaturas, la actividad del Gobierno se ha caracterizado por políticas económicas y presupuestarias cuyas prioridades no han sabido atajar el grave problema del empleo precario, de la desigualdad social o de la falta de oportunidades para la juventud. Bajo la obsesión del control del déficit y la deuda y la reducción del gasto público los presupuestos no han estado en consonancia con las necesidades de la ciudadanía vasca.

 

Modelo cooperativo

El modelo cooperativo ¿aporta a su juicio un valor diferencial en materia de justicia socio-empresarial?

Para transformar la realidad socioeconómica que vivimos, la economía debe responder a las necesidades sociales de nuestra ciudadanía y el modelo capitalista no nos vale para eso, necesitamos la economía social y solidaria. En este sentido, hay que destacar la importancia del movimiento cooperativo vasco, que ha demostrado ser una fórmula especialmente adecuada para crear puestos de trabajo de calidad, para redistribuir la riqueza y para hacer posible el acceso de los trabajadores y trabajadoras a la propiedad de los medios de producción.

El Movimiento Cooperativo Vasco cuenta con entidades que asumen, se organizan y actúan según criterios democráticos y de distribución solidaria de los beneficios, por ello, ha servido de modelo para muchos países y sigue siendo pionero. Ha contribuido muy eficazmente a satisfacer las necesidades y aspiraciones no solo económicas y de desarrollo, sino también sociales y culturales de nuestro pueblo.

Pero, precisamente por ese valor añadido que tienen las Cooperativas, deben ser especialmente protegidas e impulsadas mediante políticas públicas eficaces de apoyo al cooperativismo. Por eso, creemos que hay que implicar a  las Administraciones públicas, el tejido productivo y la comunidad en el impulso de modelos de empresa diferentes. Si queremos transformar de abajo arriba toda nuestra realidad socioeconómica, es imprescindible que todos los agentes actúen conjuntamente, cada uno desde su función. El Gobierno no puede mirar a otro lado, debe impulsar desde lo público contrataciones y políticas favoreciendo a quienes operan en el mercado con estructuras democráticas que redistribuyen y revierten la riqueza en su territorio; insertando las bases de la economía social y solidaria en las contrataciones y compras a través, por ejemplo, de las cláusulas sociales.

 

¿Qué medidas deberían adoptarse para facilitar el acceso al empleo de los jóvenes vascos?

Nuestro objetivo es acabar con la situación de precariedad de la juventud. Necesitamos medidas correctoras inmediatas para crear empleo digno, contratos de calidad. Como punto de partida, recientemente hemos hecho llegar al Gobierno una serie de medidas, planes y programas, cuya puesta en marcha sería clave para la inserción laboral  de este colectivo en condiciones dignas.

Por poner un ejemplo, hemos reclamado una partida presupuestaria de 20 millones de euros para desarrollar un Plan de Choque para el Empleo de Calidad, para activar ayudas dirigidas a empresas y otro tipo de organizaciones económicas que realicen nuevas contrataciones, bajo determinadas condiciones. En concreto, hablamos de condiciones como contratos indefinidos, tres años de compromiso y más de 1.200 euros de sueldo. En nuestra propuesta, se priorizan las organizaciones de economía social y empresas pequeñas y medianas, y, entre los sectores, los estratégicos relacionados con la transición ecológica y tecnológica, basados en la innovación.

Además, también hemos reclamado que el Gobierno impulse de forma inmediata otras políticas públicas muy importantes para mejorar la situación de la juventud, como medidas para la repatriación del talento o el refuerzo de las becas de formación para investigadores/as de doctorado.

 

¿y para promover el autoempleo de la juventud vasca?

Venimos observando que muchas y muchos jóvenes tienen una necesidad de empezar a abordar su futuro laboral, pero no desean hacerlo en los términos en los que se les ofrece desde la empresa convencional. Por eso, entendemos que el emprendizaje colectivo puede ser una vía. Hay que apoyar empresas que ellos y ellas creen, que den otro valor al empleo, que establezcan otras condiciones laborales, que miren con otros ojos y otra visión. Pasar del modelo de emprendizaje individual al colectivo puede ser una vía para todas esas jóvenes y sus inquietudes.

Por eso, hemos propuesto invertir 5 millones de euros en planes de promoción del emprendizaje colectivo, para impulsar de manera continuada el acceso colectivo —especialmente de las mujeres y los/las jóvenes—. a las diversas expresiones de la economía social, impulsando principalmente la economía alternativa y solidaria, garantizando las ayudas y su continuidad, atendiendo especialmente a la digitalización.

 

A su juicio, el Movimiento Cooperativo Vasco ¿debería de formar parte del Consejo de Administración de Lanbide?

El Movimiento Cooperativo Vasco representa a cientos de empresas y decenas de miles de personas trabajadoras de nuestro país. Y no solo eso, sino que representa un modelo empresarial que aporta a nuestro país un valor añadido social y económicamente. Por lo tanto, no entendemos que no esté presente en el Consejo de Administración de Lanbide, y hemos apoyado al movimiento en su reivindicación de asistir a este foro.

 

Para concluir, ¿cuáles son los principales objetivos de EH Bildu en materia de empleo?

Más allá de las políticas directamente relacionas con la promoción del empleo, nos parece importante destacar que es imprescindible reforzar la apuesta por la industria avanzada y los servicios asociados a este ámbito como eje vertebrador del tejido productivo vasco. Defendemos una política pública decida a favor de la I+D+I y el aumento del peso relativo del sector industrial, así como su diversificación territorial y productiva, en el marco de una transición energética concebida como una oportunidad y no una amenaza. Este sector industrial renovado sería tractor en la generación de valor y la creación de empleo de calidad.

En el ámbito estricto de las políticas de empleo, para nosotras, el objetivo principal es la creación de empleo de calidad, basado en unas condiciones laborales dignas, sin exclusiones ni discriminaciones, y que ofrezca una respuesta para superar la extendida precariedad estructural. Y, todo ello, integrando la perspectiva feminista y priorizando otras formas de gestionar la economía. Precisamente, en este contexto hay que enmarcar las propuestas concretas que ha presentado EH Bildu en el marco de la negociación de los presupuestos de 2019. Propuestas por valor de 70 millones de euros consistentes, viables y que abordan nuevas líneas de acción.

Por citar solo algunas, hemos propuesto ayudas económicas para la promoción de un nuevo modelo empresarial, para desarrollar las primeras experiencias relacionadas con la democratización de las empresas, mediante el impulso del acceso a la información, la organización, la participación y la capacidad de decidir de las y los trabajadores, tanto en los resultados y como en el capital. Al mismo tiempo, hemos reclamado dos millones de euros para favorecer que la actividad de las empresas continúe en manos de las y los trabajadores en diversas circunstancias (trasmisiones, cierre, quiebra…), y que ofrezca a la plantilla todos los recursos del Gobierno (asesoría jurídica, planificación estratégica, líneas de subvención, recursos para el asociarse…), garantizando el necesario acompañamiento y seguimiento.

También hemos solicitado un Plan de Promoción de la Economía Circular, es decir, una línea de subvenciones para la creación de puestos de trabajo de calidad en diferentes ámbitos considerados estratégicos para consolidar la transición del modelo productivo, a través de organizaciones de economía social y mediante cláusulas sociales para la contratación.

Asimismo, reivindicamos políticas para la superación de la brecha salarial y la mejora de la calidad del empleo de colectivos especialmente feminizados, como puede ser el de los cuidados.

De este modo, hemos conseguido que, este año, uno de los núcleos sobre los que pivota el debate presupuestario sea la calidad del empleo, la dignificación de los y las trabajadoras y la transición hacia modelos de empresa más justos social y económicamente.

 

Maddalen Iriarte
Portavoz del Grupo Euskal Herria Bildu en el Parlamento Vasco

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